
Consume por todo, celebra y consume, llora y consume, trabaja y consume, enseña a consumir y sigue consumiendo.
Antes de la llegada de los españoles los niños originarios jugaban con pequeñas figuras con forma de animales hechas de barro o mimbre, trastecitos, muñequitos y muñecas articuladas de trapo o madera, vasos silbadores, sonajas y silbatos, así como pelotas de hule.
Después de la mal llamada "Conquista" hubo un cambio en los materiales: Llegaron las muñecas de porcelana y de cartón, los papalotes, los animales de plomo, los soldados,etc.

Al pasar los años las muñecas no solo cambiaron de material, también de rasgos. Perdieron toda su identidad cultural; de pronto eran rubias y de piel blanca. Ya no tenían vestidos del telar, sino de fábrica. Ya no se parecían a nuestras niñas, pero nuestras niñas querían parecerse a ellas...
¿Somos conscientes de que los juguetes de ahora ya no están hechos para divertir a los niños? Están diseñados para hacerles desear cosas, estilos de vida a los cuales probablemente jamás accederán, estéticas que no les pertenecen, crueles ilusiones dentro de una caja de colores llamativos.

¿Podemos hacer que los niños aprendan a quererse por lo que son y no por lo que la sociedad quiere que sean? -incluyendo a sus padres-
No mientras el sistema siga educando a los niños. No mientras el problema de raíz no sea eliminado. No mientras permitamos que la televisión, el cine, los medios de comunicación y nosotros mismos definamos la personalidad de los niños en base a lo que esté de "moda" , lo que esté bien visto, lo que se "debe" ser.

A mi generación todavía le tocó salir a las calles, jugar en las bicicletas, avalanchas y patinetas; intercambiar ropa de la muñeca gringa entre las vecinas, jugar una cáscarita en el cerro, pescar renacuajos del río, correr de un lado a otro del parque con un papalote, hacer cuevas en los montones de grava y arena de cualquier construcción para esconder a los muñecos de "acción" de la furia de un tiranosaurio de plástico.

La única forma en que se me ocurre cambiar esta situación es cambiar nosotros:
Querernos y aceptarnos como somos, para enseñarle a nuestros hijos a hacer lo mismo.
Si no respetamos nuestro color de piel, de cabello, de ojos; si no respetamos nuestra altura, nuestra complexión, nuestras raíces ¿porque lo harían los niños y las niñas?

Si quieres regalarle algo a tu hijo hazlo cuando tu lo desees, no cuanto el sistema te lo ordene.
Y cada vez que regales algo, reflexiona un poco sobre lo que estás regalando. El mayor problema de la sociedad es la falta de comunicación; si le explicas a tus hijos que significa el regalo que le das, lo entenderá
Claro que si no quieres comprarle una barbie y tienes el cabello oxigenado o no quieres comprarle un hot wheels y te escucha a diario frustrado por no poder cambiar el bocho en el que te mueves a diario, de nada servirá. Los niños son una terrible y triste prolongación de nosotros mismos.
Re-invéntate y tus hijos harán lo mismo. La vida, la naturaleza, y la imaginación nos dan los mejores juegos y no nos convierten en juguetes.
y claro que hay que pensar que se le regala a los chicos, pero analicen mas a fondo aún. por favor:
ResponderEliminarno es solo el hecho de obsequiar un juguete computarizado, lo real lo más presionante es el código de aceptación social, como papás podrán elegir entre comprarle una pelota y un bat o un wiii para que siga lo que sus amigos tienen o quieren y el peque ser el primero en presumir a sus compañeros de juego. Es importante tener claro que un balón, una muñeca de trapo, un trompo, un lo que sea, requiere de consciencia y de tiempo de los padres para con sus hijos, esa es la otra parte que no se toma en cuenta, que si la televisión ha tenido tanta influencia en la gente, es porque es el mejor evasor de existencia que existe, te vas a otra realidad y ahi hablando de juguetes, te vas a una realidad distante, a la que puedes acceder. Como padre es más facil prenderle la tele a tus hijos y que no te molesten, como hijo es mas fácil prender la tele y ver todo lo que quieres, sin pensar en tus padres que no te pelan para nada. NO SOLO REGALES UN JUGUETE DE INTERACCIÓN HUMANA, INTERACTUA CON TUS HIJOS. Ponte a jugar con ellos, a la comidita a las correteadas, a la lotería, si tu les muestras a ellos, ellos verán la belleza de esas diversiones, si se lo dejas el sistema, el sistema se hará cargo de exprimirte más dinero, así es ese intercambio.